Orar, rezar

[Un lugar primero y esencial de aprendizaje de la esperanza es la oración.

…..

el que reza nunca está totalmente solo.

De sus trece años de prisión, nueve de los cuales en aislamiento, el inolvidable Cardenal Nguyen Van Thuan nos ha dejado un precioso opúsculo: Oraciones de esperanza.

Durante trece años en la cárcel,

en una situación de desesperación aparentemente total,

la escucha de Dios, el poder hablarle,

fue para él una fuerza creciente de esperanza,

que después de su liberación le permitió ser para los hombres de todo el mundo un testigo de la esperanza,

esa gran esperanza que no se apaga ni siquiera en las noches de la soledad.]:

[Benedicto XVI / Spe salvi, 32]

(Transcrito por Montserrat Guixer Font / Diario publicado: “La fe recibida” / Spain)

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